Sareb repasa un «año de transición»

En Inmobiliaria Moralzarzal sabemos que Sareb repasa su pasado ejercicio. El Consejo de Administración de la entidad ha validado el Informe Anual de Actividad de 2022 y la Junta General de Accionistas ha aprobado las cuentas anuales. En primer lugar, Sareb detalla que el ejercicio estuvo marcado por la aprobación del Real Decreto-ley 1/2022 de 18 de enero, convirtiendo al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) el pasado abril en el accionista mayoritario, con el 50,14% del accionariado.

Como consecuencia, el número de miembros del Consejo de Administración de Sareb se redujo de 15 a 9 y se limitó la remuneración de los altos cargos directivas que establece la normativa vigente comenzando, además, a regirse por la Ley de Contratos del Sector Público. También, se introdujo el principio de Sostenibilidad y Utilidad Social trasciende a toda la actividad de la compañía, impulsando nuevas líneas de trabajo en materia de vivienda social y asequible.

El «hito relevante» que la entidad destaca de 2022 es el cambio de ‘servicers’, en el marco del proyecto SMO (Simplificación del Modelo Operativo), con la adjudicación a Hipoges y Anticipa-Aliseda de la gestión de la cartera de préstamos e inmuebles de la Cartera para Desinversión. Asimismo, entre los nuevos ‘servicers’ con los que trabaja la compañía, destaca la contratación en 2022 de Servihabitat para la gestión especializada de las viviendas en las que residen las familias vulnerables.

En Inmobiliaria Moralzarzal sabemos que según la entidad, el crecimiento fue «muy significativo» en las ventas de activos procedentes de desarrollos inmobiliarios acometidos a través del Árqura Homes. Han aportado 214 millones de euros en ingresos, lo que supone un incremento del 56% frente a 2021, asegura Sareb. Durante el año 2022 Sareb ha llevado a cabo una revisión exhaustiva de su cartera, siguiendo la normativa contable aplicable, con el objetivo de adecuar el valor contable asignado a cada activo con su valor real de mercado, con una especial atención a los suelos, activos que han sufrido un mayor deterioro económico.